La industria rusa de líneas de producción de extrusión ha experimentado un crecimiento significativo en los últimos años, lo que ha impulsado al país a convertirse en un actor importante en el mercado mundial de la extrusión. Este desarrollo se ve reforzado por la sólida infraestructura manufacturera de Rusia y su posición estratégica como puente entre la UE y la Unión Europea.